Fernández-Pello
10-13 SEPTIEMBRE 2024
FUNDACIÓN CARLOS DE AMBERES CAPÍTULO 1
Nada muy profundo
Capítulo 1. La Corte de los gatos
“Nunca me han gustado los gatos. Siempre me dieron miedo de pequeño y con el tiempo descubrí que me producían alergia a la media hora de estar con ellos. De igual forma nunca me he adaptado bien al sistema de marcas. Desde la facultad he tratado de que cada uno de los objetos que produzco tenga un carácter propio; que a mí mismo me confunda su parecido con el de otros artistas, con el de otras épocas. Que mis obras no sean mías. Que desmonten la idea de autoría.
La Fundación Carlos de Amberes, fue creada originalmente con el nombre de Real Diputación de San Andrés de los Flamencos, para albergar y hospedar en ella a los pobres y peregrinos procedentes de las Diecisiete Provincias de los Países Bajos. A día de hoy, alberga en su capilla desacralizada el encargo realizado por Jan van Vucht al pintor flamenco Pedro Pablo Rubens en 1636, el Martirio de San Andrés, quien fue crucificado, en parte, por no adorar a los falsos ídolos y prevenirse de las vanidades materiales. Paradójicamente, después de más de 380 años, aún conserva su marco original.
Recuerdo que en el colegio Cristina me picaba diciéndome que yo nunca tenía ideas muy originales; que yo solo sabía “copiar y mejorar”. Ahora que me acerco a los cuarenta siento que puedo abrazar esa condición como mi marca, mi cicatriz: la de la ausencia de originalidad, de raza, de herencia. Me veo en el deambular del gato peregrino, del gato madrileño, de barrio en barrio. De prestado y sin nación fija. El ídolo de los pobres de identidad”.
Carlos Fernández-Pello
